Discutindo a saída de Palocci.
Especialistas alertam para risco de PMDB forte
Publicada em 11/06/2011 às 19h37m
Carolina BenevidesRIO - As rusgas do governo com o PT e o PMDB, que ajudaram a derrubar Antonio Palocci (PT-SP) da Casa Civil e forçaram a ida de Luiz Sérgio (PT-RJ) das Relações Institucionais para a Pesca precisam ser enfrentadas logo pela presidente Dilma Rousseff, dizem especialistas.
Sabemos que Dilma tem perfil técnico, mas para ser presidente é preciso também tomar decisões políticas
RACHA: Crise expôs divisão interna do PT
MERITOCRACIA: Após sesis meses, Dilma monta equipe mais focada na gestão
CARA NOVA: Dilma deve melhorar relação com o Congresso
Professor da PUC-Rio, Ricardo Ismael diz acreditar que o PMDB continuará tentando ganhar espaço, mas afirma que é hora de Dilma passar a ter tempo na agenda para articular politicamente:
- Dilma terá que arrumar tempo para receber deputados, prefeitos, senadores. Se não agir, o PMDB vai continuar vendo que há um vácuo, dará mais e mais trabalho, e o governo será engolido pela política. Não funciona ser só primeira-ministra; sendo presidente, ela tem que lidar com a política.
Alguns criticam a escolha da ex-senadora Ideli Salvatti (PT-SC) para o lugar de Luiz Sérgio, responsável pela articulação política com os partidos aliados, a oposição e o Congresso.
- Não havia pessoa mais imprópria para assumir a articulação política do que a Ideli, que não se destacou no Senado pela capacidade de articulação. Ela se caracterizou pela mão pesada não só com a oposição, mas também com a base aliada. Não acredito que ela e a Gleisi (Hoffmann, nova ministra da Casa Civil) ajudem. Há um problema político dentro do governo e no Congresso - diz Marco Antonio Villa, cientista político e professor da Universidade Federal de São Carlos.
- Sabemos que Dilma tem perfil técnico, mas para ser presidente é preciso também tomar decisões políticas. Ela deixou que o Luiz Sérgio virasse menino de recado, o Palocci a ajudava a decidir, e Dilma tem mostrado que não é hábil na negociação política e nem na hora de escolher quem vai articular. Ideli não tem a capacidade de negociação que seria necessária nesse momento de crise - diz Emil Sobottka, professor de Ciência Política da PUC-RS.
Para ele, a decisão da presidente de convidar Ideli para a pasta de Relações Institucionais, assim como a de demitir Palocci e nomear Gleisi Hoffmann, sem consultar o PMDB, principal aliado do governo, não ajuda. Na semana passada, peemedebistas e petistas tinham chegado a um acordo e apoiariam o nome de Cândido Vaccarezza (PT-SP), líder do governo na Câmara, para a pasta. Mas Dilma agiu logo e dobrou o PT da Câmara.
- Não ser consultado fará com que o PMDB continue reclamando. Mas também seria difícil administrar o partido se a Dilma acatasse o desejo de participação na escolha - diz Sobottka. Para a troca de Luiz Sérgio por Ideli, porém, Dilma conversou com o PMDB.
A queda Palocci no "La Nación"
Prepara Dilma más cambios de gabinete
Intenta limitar los daños de la peor crisis política desde que asumió; podría darle mayor poder a uno de sus aliados, el PMDB
Alberto Armendariz
Corresponsal en Brasil
RIO DE JANEIRO.- Tras la sonada renuncia de su jefe de gabinete, Antonio Palocci, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, analizaba ayer más cambios ministeriales para contener la crisis política que desataron las acusaciones de enriquecimiento ilícito contra el hombre fuerte de su gobierno, y que dejó al descubierto la frágil relación de la mandataria con su base aliada en el Congreso.
Ayer por la tarde, Dilma encabezó la ceremonia de asunción de la senadora Gleisi Hoffmann como nueva jefa de gabinete en reemplazo de Palocci. Articulador político clave del gobierno y ex ministro de Economía de Luiz Inacio Lula da Silva, Palocci estuvo en la mira en las últimas tres semanas por las denuncias periodísticas que lo acusaban de haber incrementado su patrimonio 20 veces en cuatro años. Ante la presión -tanto externa como de la coalición oficialista-, Palocci presentó anteayer su dimisión.
"Jamás quedaremos paralizados frente a los embates políticos. Sabemos frenar y al mismo tiempo gobernar. Tenemos programas que ejecutar y vamos a hacerlo con rigor y dedicación. Mi gobierno tiene metas y va a alcanzarlas", dijo Dilma, desafiante. Poco antes se había reunido en el Palacio del Planalto con su ministro de Relaciones Institucionales, Luiz Sergio, a cargo de las relaciones con el Congreso, y a quien todos los analistas apuntan como la próxima persona en dejar la administración.
Con sus fuertes vínculos con el sector empresarial y los capitales extranjeros, además de su habilidad política, Palocci no sólo ejercía responsabilidades administrativas en la jefatura de gabinete, sino que también era el principal embajador del gobierno en el Congreso.
Su sucesora, Hoffmann, es miembro del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), tiene un perfil muy técnico y es considerada una experta en temas de gestión (por su tenacidad y capacidad de trabajo se ganó el apodo de "Tractor" y ayer se referían a ella como la "Dilma de Dilma"), pero prácticamente no tiene experiencia operando acuerdos políticos. Lleva apenas seis meses en el Senado.
Su designación asegura que los objetivos administrativos -disciplina fiscal y control de la inflación- mantengan su rumbo, pero se requieren más movimientos de piezas para que el gobierno siga funcionando.
"La crisis no terminó. Ahora es importante que Dilma reconstruya su base aliada, sobre todo con su principal socio, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), para evitar que en el futuro quede tan expuesta, como sucedió con el caso Palocci", destacó a LA NACION el profesor David Fleischer, de la Universidad de Brasilia.
Y sin la dirección de Palocci, pocos confían en que Sergio esté a la altura del desafío. En las oficinas del Congreso hasta lo llaman peyorativamente "el Mozo", porque anota los pedidos pero no es capaz de entrar en la cocina y preparar los platos.
"Se abre ahora la oportunidad de una minirreforma ministerial, para darle más fuerza al gobierno. Y quien tiene la llave en eso es el PMDB, que salió fortalecido de todo este escándalo, porque nunca se jugó enteramente por Palocci, no quedó pegado a él. Veremos que aumentará su influencia poco a poco, como hizo en otros tiempos", indicó por su parte el historiador Marco Antonio Villa, de la Universidad Federal de San Carlos. No sería de extrañar que la figura del vicepresidente, Michel Temer, del PMDB, cobrara una nueva dimensión y que su partido buscara cargos y espacios políticos más relevantes.
Y hasta Palocci reconoció la necesidad de barajar y dar de nuevo al despedirse ayer de su cargo. Era la segunda vez que dejaba un gobierno; ya en 2006 debió renunciar como ministro de Economía de Lula por supuesto tráfico de influencias y presiones sobre testigos. "Mis actividades fueron comprometidas por el ambiente político, y si regresé al gobierno para promover el diálogo, salgo ahora para preservarlo", dijo.
Para Fleischer, la salida de Palocci puede también ser considerada una señal de autonomía de Dilma respecto de Lula, que pese a haber dejado el poder sigue interviniendo en los asuntos de Estado con regulares llamadas a su delfina política. "Ya el lunes le había pedido a Lula que no viajase a Brasilia para la reunión que tuvieron Dilma y el presidente [de Venezuela] Hugo Chávez. Luego nombró a una persona de su confianza para suceder a Palocci, una figura totalmente lulista", señaló.
En el sector financiero, en tanto, el alejamiento de Palocci no parece haber sido motivo de gran preocupación. Los mercados se tomaron con calma el cambio y, pese a que el real y la bolsa bajaron levemente, sus movimientos fueron vinculados más con elementos externos que con la política doméstica. "No hay motivos para el nerviosismo. Las líneas de la economía se mantendrán y los inversores no ven señales de grandes riesgos en el horizonte, más allá de la lucha contra la inflación", destacó Villa con su mirada a largo plazo.
Casal no ministério.
Gleisi Hoffmann e Paulo Bernardo, o primeiro casal ministerial do país
Publicada em 07/06/2011 às 23h42m
O GloboRIO - À parte a discussão sobre se a senadora Gleisi Hoffmann (PT-PR) tem força política suficiente para a Casa Civil, ela chega no cargo com um feito inédito: faz com que o país tenha seu primeiro casal de ministros. Gleisi é mulher do ministro das Comunicações, Paulo Bernardo.
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INFOGRÁFICO: Entenda a crise que derrubou Palocci
- No governo federal, na História republicana, é a primeira vez, sim, que o país terá um casal ministro - diz o historiador Marco Antonio Villa. - Em outras épocas, República Velha, período militar, não houve. Nos anos recentes, também não. Houve aquele caso envolvendo a Zélia Cardoso (ministra da Fazenda do governo Collor) e o Bernardo Cabral (então ministro da Justiça), mas ali era uma situação bem distinta da de agora.
A historiadora Isabel Lustosa também vê ineditismo no casal:
- Ter um casal no poder é mais comum nos níveis estadual e municipal; a pequena política local tem mais essa lógica. E a Gleisi e o Paulo Bernardo têm uma chefe sobre eles. É diferente do modelo Rosinha-Garotinho, por exemplo, do vou ali e deixo alguém no meu lugar.
Crise no governo.
Especialistas dizem que fragilidade do governo foi exposta com crise de Palocci
Publicada em 07/06/2011 às 23h39m
Flávio FreireSÃO PAULO - A crise que resultou na demissão do ministro Antonio Palocci expôs não só a fragilidade interna do governo Dilma Rousseff como pôs em xeque a autoridade política da presidente, segundo cientistas políticos ouvidos pelo GLOBO. A saída de Palocci, segundo eles, está longe de criar uma situação confortável para o governo, que perdeu um dos seus principais interlocutores com o empresariado brasileiro. Além disso, a análise é de que a ministra Gleisi Hoffmann, que assume a Casa Civil, terá de ganhar também maior poder de articulação com o Congresso.
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A queda de Palocci foi provocada pelas denúncias de que o seu patrimônio pessoal aumentou em 20 vezes desde 2006. O ex-ministro informou que atuava como consultor, mas negou-se a divulgar os nomes de seus clientes.
Para o historiador e professor do Departamento de Ciências Sociais da Universidade Federal de São Carlos Marco Antonio Villa, a crise envolvendo Palocci desgastou a figura de Dilma, que não mostrou autoridade. Ou pior, na análise dele: a crise mostrou que a autoridade dela é frágil.
- A crise se arrastou por muito tempo. Ela mostrou que depende de Lula ou do ministro para tomar decisão - disse Villa, para quem a crise expôs algo muito prejudicial a um governo: a fragilidade interna.
- A Dilma não tinha enfrentado nenhum problema até agora, e logo na primeira crise mostra que não teve autoridade para resolver a situação.
Ainda segundo ele, a nomeação da senadora Gleisi Hoffmann traz à tona outro problema: a falta de renovação dos quadros do PT.
- Quando o que se sabe da nova ministra é que ela é mulher de alguém, isso é perigoso. O PT mostrou que não tem renovação de seus quadros.
Também para o coordenador do Centro de Pesquisas e Análises de Comunicação (Cepac), Rubens Figueiredo, a sobrevida de Palocci nas últimas semanas colocou em xeque a credibilidade do governo. Ele ainda considera que a entrada do ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva no cenário de crise deu ideia de que se trata de um governo sem comando.
- A sobrevida de Palocci custou muito para o governo, principalmente em questão de credibilidade. E a participação de Lula nesse episódio passou a ideia de que o governo de Dilma não tem comando - disse ele, para quem as explicações dadas por Palocci, na entrevista ao "Jornal Nacional" de sexta-feira, são consideradas o "anticlímax" para uma eventual solução da crise. A entrevista criou uma expectativa muito grande e teve uma frustração no mesmo tamanho.
Governo estaria perdendo uma ponte com empresariado
Para o professor de Ética e Filosofia da Universidade de Campinas (Unicamp) Roberto Romano, a posição de Palocci levou o governo a uma fraqueza muito grande. Mas, para ele, o problema maior está por vir, já que Palocci era a ponte do governo com o empresariado. Talvez por isso, segundo Romano, Palocci resistiu tanto no cargo.
- O Palocci significava no governo a garantia (do apoio) dos empresários, e isso faz um governo petista pensar dez vezes antes de tirar alguém como ele do governo - diz Romano.
Romano também disse que a entrada de Lula na crise é prejudicial demais para Dilma, que mostra ser uma governante tutelada pelo ex-presidente.
- A ajuda imprudente do Lula deixa a suspeita de que a presidente é tutelada. Ou ela é autoridade máxima ou não é.
Para ele, não havia outra alternativa a Palocci senão deixar o governo, já que não conseguiu se explicar na entrevista que deu ao "Jornal Nacional" de sexta passada.